| El humor es esencial para entender este blog. |
O mejor, las cuarenta mil doscientas veintidos visitas que este blog ha recibido desde Febrero de este año. Tocan como a cuatro mil visitas al mes. Y gracias a ellas, se ha logrado que en Viveiro un gobierno municipal tiemble —porque tiembla— con la opinión de sus vecinos, que no se callan las barrabasadas. Hemos, entre todos, conseguido, que los políticos sepan lo que piensa la gente. No cuatro vecinuchos mal repartidos, sino todo un ayuntamiento. El mérito, queridos lectores, no es mío: todo el mérito es suyo, por sus visitas a este espacio y sus amables comentarios.
También es mérito de muchísimos vecinos que envían correos electrónicos a las direcciones de e-mail que tienen ahí al lado, informando, quejándose de injusticias y desarreglos, protestando y haciéndose notar. Muchos han encontrado en este blog, también, una vía de expresión de aquello que, por cualquier causa, no pueden decir en el foro público. Vaya también para ellos el reconocimiento de este éxito.
Hemos vuelto a situar un referente de opinión en internet acerca de nuestro puebliño —por muy gloriosa ciudad, Viveiro no deja de ser un puebliño agradable para vivir que muchos se empeñan en estropearlo—. Recordemos aquel famoso blog Viveirodebate, que acabó siendo Viveiromonólogo, del cual, a pesar de lo que muchos han creído, Consulado Garamanta no pretende ser el sucesor. Por lo menos en muchas de las formas. Sí queremos ser su sucesor para dar voz. Y darla a todo el mundo. Pero de un modo muy distinto: con humor e ironía —necesario para la política—, con educación y mucho respeto, con enormes dosis de opinión constructiva, interrogándonos sobre los últimos porqués de las cosas y de las decisiones de nuestros políticos, con una crítica mordaz del gobierno y la oposición. Porque aquí no nos casamos con nadie.
Nos alegra recibir por aquí a muchos lectores y muy variados opinantes de otros blogs, presentes y pasados. Nos alegra que hayan vuelto a las andadas Oteante y Más Madera, quienes son conocidos para todos, supongo. También nos agrada mucho que voces como Xurxo Pena, Fran García, Xuxo da Xestosa, Pepe de Río dos Foles, nuestro bien querido Regal y muchos otros pasen por aquí a dejar su opinión autorizadísima. Como cualquiera podrá ver y entender, esto es un sitio muy plural, muy abierto, dinámico y nada tendencioso o partidista. Todos tienen cabida.
Me alegra mucho más recibir por Facebook mensajes y felicitaciones. Muchos vivarienses con nombre y apellidos hablan conmigo por esta red social, apuntándome cosas que no sabía, mostrando su sorpresa por un artículo o con las más amables de las felicitaciones. A ellos mi agradecimiento y también mi reconocimiento.
También he tenido anónimos y mails de gente de mala sangre, insultándome a mi o a los vecinos. A sus autores: un afectuoso saludo.
Mi identidad
Durante mucho tiempo se ha barajado un nombre que situase al autor de este blog. Y lo que se ha ido vendiendo como más probable es que el autor es un hombre conocido, y relacionado ya desde hace tiempo, con la política local. Lo han dicho políticos y no políticos, vecinos y comerciantes, gente de calle y de oficina, en bares y cafeterías... lo han repetido hasta la saciedad. Y a mi, incluso, me han dicho, literalmente que era esa misma persona, porque se le notaba.
Repito, las veces que sea necesario, que no es él. No. Es otra persona: y nadie llegará a pensar nunca en quien es el autor de este blog. Por el modo de redacción, el estilo de los artículos, el uso del humor... por todo ello se puede conjeturar quien está detrás de Consulado Garamanta.
Pero quizá el anonimato del autor es también un punto a favor del encanto del blog. Una voz anónima que pone en lo público lo que mucha gente piensa en sus casas, que lo transmite, que lo dice en privado. Una persona que pone a disposición de todos un espacio en el que actuar lo más libremente posible. Dejemos, de momento, la incógnita ahí: ¿quien es Pentapolín? Les diré que sólo unos pocos lo saben, que algunos me conocen, muchos me tratan, y que sólo el poder me odia —además, esto último, se lo aseguro a todos ustedes, sin riesgo de equivocarme—.
Por último, tengo que agradecerles a todos ustedes, que vienen por aquí muchos días, y muchas veces, que hayan seguido manteniendo vivo este blog. Una persona escribe para que otros lo lean: sin ustedes, esto no habría tenido ningún sentido, y habría dejado el blog hace tiempo. Les pido perdón a todos por los errores y fallos que haya cometido y pueda ir cometiendo. Les pido comprensión, porque, a veces, hacer un post ajustado a la realidad e interesante es muy lento y muy trabajoso, además de que no se ponen las cosas muy fáciles para quien quiere hurgar en los entresijos de la política municipal. También les pido que participen, que entre todos construyamos el blog con esas notas de humor e inteligencia que caracterizan al pueblo vivariense.
Y les felicito. Por saber participar cuando, a veces, todo parece desfavorable. Muchas gracias y felicidades, queridos lectores.










