lunes, 27 de junio de 2011

Efectivamente: Pentapolín de Vacaciones.

Disculpad que no haya puesto nada, pero realmente estoy de vacaciones. Mi acceso a internet es limitado, no tengo ordenadores portátiles de ésos, y la verdad, tengo más gana de tomarme un copazo con mi señora y amigos —por este orden— que de analizar las desgracias que tenemos por Viveiro.

Las perlitas, las que ya sabemos: vuelve la ordinariez renacientista, perdón... Feria!; dineros van y vienen en la estrenada temporada festiva; Melchor asesorará diputacionalmente; los puentes se tiran; el tráfico es de un orden que nunca se ha visto; y lo único que lamento profundamente es que no voy a estar este año para la célebre Rapa das Bestas, que se celebra en Boimente. Les animo a que vayan a esta fiesta, donde tradición, naturaleza y bellos paisajes se juntan. Lo demás puede esperar, háganme caso.

No obstante, no me olvido de ustedes, estimados lectores, que pueden escribir lo que quieran, tengan o no tengan que ver con los post, publicados, que yo haré lo que pueda para que consten en lo público.

Reciban un saludo desde mi guarida de verano —por unos días…—

domingo, 19 de junio de 2011

Algunos no se enteran

Mis estimados lectores, digamos que ésto es la secuela del anterior post, y muy bien traída, porque a muchos sorprende que esté en contra de que los cargos públicos se enriquezcan con sus sueldos. Hagamos un breve repaso por los argumentos:

Unos dicen que más cobran los del PP, y aún dilapidan. Otros dicen que está bien que cobren, puesto que así atraeríamos a buenos gobernantes, que ganan más gobernando otras cosas. Están los que también dicen que en terra de lobos, ouvear coma todos; y que poco se cobra en Viveiro, por comparación. También se argumenta que está bien el cobrar, siempre que se justifique bien el sueldo. Tirios y Troyanos que se postulan a favor de la cobranza de nuestros grandes líderes municipales.

Pero yo creo que, sea cual sea el ayuntamiento, no está bien que se cobre porque sí. Resulta que, en su momento, se justificó la entrada de Melchor Roel a una dedicación exclusiva, y otra de Pacoluís, porque el Concello necesitaba de sus servicios toda la jornada laboral. Y éso esta muy bien. Pero mucho debieron empeorar las cosas en la Casa Consistorial, cuando Melchor sigue prometiendo que estará 8 horas diarias, más las 8 de María Loureiro, y a las que tenemos que sumar 4 de Bernardo y 4 de Olalla. 24 horas, frente a las pasadas 16. Y no cuestan un sueldo. Quiero con esto llamar seriamente la atención: las dedicaciones exclusivas no se establecen en función de las necesidades del gobierno, sino de las necesidades económicas y personales de los que las ostentan. Porque... ¿si hasta ahora bastaban esas 16 horas, por qué motivo ahora son necesarias 24, haciendo caso a la promesa de Roel? Amigos, mucho me temo que si hubiese una grabación de las secretas reuniones PSOE-BNG para concluir el acuerdo de gobierno municipal, muchos se sonrojarían al escucharla. Al ver cómo se han repartido esas dedicaciones.

En segundo lugar querría llamar la atención del carácter de voluntariedad que tienen los oficios públicos que surgen de elecciones. A nadie obligan a presentarse a la alcaldía. Se sabe que en la antigua Roma, los cargos políticos que había eran totalmente gratuitos, y por ello sólo los patricios de ricas familias podían acceder a ellos, costeándose de su bolsillo su campaña política. Algo parecido sucedió por siempre. De Pastor Díaz dicen que murió en la mayor de las pobrezas, habiendo pasado por tantos y tantos cargos políticos. En la República los diputados, y en el Franquismo los procuradores en Cortes, únicamente cobraban las dietas necesarias para el desempeño de sus funciones. No voy a bendecir los regímenes mencionados, pero creo que se presenta evidente la defensa de lo que pretendo hacer. Si han visto la serie Cuéntame últimamente, se habrán dado cuenta que el juan lanas de Antonio Alcántara, en la Transición, pasa a ser un nuevo rico, a causa de la política, y no precisamente de su trabajo en aquella imprenta mohosa, o de ordenanza en el ministerio. Y es que yo creo que en la Transición se forjó el pacto secreto de que, el que entrara en política, se iba a forrar. Pero todo el mundo. Y en eso se ha mantenido el consenso por los siglos. Aunque haya partidos que, en cada caso, voten en contra.

Distinto es esto con que el ostentar un cargo público tenga que suponer una carga económica difícil de asumir para su titular. Yo estaría muy de acuerdo, ya que se ve necesaria una dedicación exclusiva o parcial, en que se estableciesen las pagas necesarias para que aquellos que tuviesen que pedir una excedencia completa o parcial en el puesto de trabajo, junto con las cuotas a la Seguridad Social, aportes a planes de pensiones y otras mutualidades que venían pagando. En una palabra: que cobrasen lo mismo que venían cobrando en donde trabajaban, de tal forma que no perdiesen ni un duro, cosa que no tendrían que soportar. Ésto, amigos, es la satisfacción justa de un perjuicio, algo con lo que estoy completamente de acuerdo. Pero se nos presenta el problema de qué hacer con quien nunca ha trabajado. Pues, evidentemente, no pagarle. Los economistas llaman a eso coste de oportunidad. Cuando alguien renuncia a algo por tener otra cosa. La renuncia implica el coste de oportunidad. Creo que alguien que empieza su vida debe buscarse un trabajo, adquirir experiencia, y luego ya será político. No podemos profesionalizar la política. Siempre me he declarado en contra de Aídos y Pajines. Incluso de Zapateros —recordemos que nunca ha trabajado en NADA más que en ser político. Ni siquiera llegó a ser profesor en la universidad, sino simplemente un triste estudiante de doctorado incluso sin ningún cargo de tipo académico, y nunca llegó a realizar ninguna publicación o impartir clases— quien, desde que remató sus estudios, se dedicó a ser diputado, y a vivir del cuento.

Si de mi dependiera que cobrasen María Loureiro, Bernardo u Olalla, la cosa estaría muy clara: iban a cobrar según lo que perdiesen en sus trabajos. Y esto sería, para mi, aplicable a cualquier cargo político. Así dejaríamos de tener en el gobierno a gente más preocupada por llenarse los bolsillos a fin de mes que de gobernar.

Por otra parte están dos cosas que no puedo dejar de tratar. La primera: en el anterior post, lo que yo quería decir es que es de una desfachatez impresionante decir que a la gente le preocupe lo que al ayuntamiento le van a costar las dedicaciones, cuando sabemos perfectamente que el ayuntamiento lleva sin pagar a la gente que le debe desde hace mucho tiempo, y que las dedicaciones van a ser un problema para el cobro de estas personas. ¿Cómo no nos va a preocupar? ¿Qué tenemos que hacer? ¿Dejar que hagan lo que les da la real gana? ¿No pagar a sus acreedores, pero ellos cobrar de propia mano? ¿Es aceptable esto? Pues, amigos, si ustedes que se han visto contrariados con mi opinión, aceptan de buena gana que los alcaldes y concejales cobren lo que quieran sin dar razón a Rey ni a Roque, páguenles ustedes de su bolsillo, y déjenme ahorrar a mi lo que me cuesta. Echen cuentas: costará a cada vivariense, su gobierno, 3 Euros anuales, por lo menos. ¿Están ustedes dispuestos a darles 3 Euros a Melchor Roel, María Loureiro, Bernardo Fraga, César Aja, Jaime Olano, o incluso yo si llegase ahí? Pero no sólo es eso, sino ¿Están ustedes dispuestos a dárselos, cuando esa tasa la han impuesto ellos? No sé a ustedes, pero a mi esos 3 Euros me vienen de maravilla. Si me los rebajan en la contribución, es un adelanto.

La segunda cosa es la siguiente: don Xan das Bólas piensa que me he desenmascarado, y me trae cuentos de visas oro. Mire: yo no sé de dónde saca que esté a favor de se dilapide con tarjetas visa. Es más: creo que se deben seguir, para la contratación y los pagos que sea menester, los preceptos que marca la legislación vigente. Si usted entiende que Roel se queje de que la gente se asuste del dinero que se va a ir del ayuntamiento para sus bolsillos, pregúntele a la gente que está esperando para cobrar, y ya verá como hay opiniones muy fundamentadas en contra de lo que piensa Roel.

Como dijo Manquiña, a los hechos me repito. Echen un vistazo a lo que hay y después díganme. De nada me sirve saber que en Xove cobran millones —sabiendo que Xove nunca ha tenido problemas económicos, viva Aluminio— o que en otros ayuntamientos carecen de obra y servicios públicos que vienen a buscar a Viveiro, y que cuesta nuestro dinero, ahorrándose lo que pueden pagar a dedicados. Y no creo que sea recomendable que estiremos los pies más de lo que da la manta. Y ahora, también como dijo Manquiña, no nadamos en la ambulancia, como para ponernos a pagar a quien nunca se le ha debido. Y el que quiera ganar, que trabaje, y que no venga buscando a la política sus riquezas, porque eso, precisamente, es lo que hace que sea una tarea deleznable.

jueves, 16 de junio de 2011

Diccionario Enciclopédico Pentapolín del Arremangado Brazo.

Ejemplo de caradura.
Caradura:
(Etim.: de cara+dura)
1.adj. Sinvergüenza, descarado. U.t.c.s.

Como os lo prometía, hoy os tengo una cosa que clama al cielo. No es el reparto de las delegaciones gubernativas, que, francamente, me importan un comino. Es algo más sustancioso. En declaraciones a La Voz de Galicia, nuestro flamante alcalde dijo, textualmente que estaba «asombrado de que preocupe tanto cuánto le va a costar el gobierno de Viveiro a los vecinos, cuando hay otros con la cuarta parte de habitantes que gastan el triple». ¡Ahí es nada!

La desvergüenza que tuvo al hacer esta declaración si que asombra a cualquiera, y para que no se nos desencaje la mandíbula, de tanto que abrimos la boca al ver esto, ya el egregio periodista Salvador Serantes se preocupó de relajarnos la noticia, evitando decirnos cuánto nos costará al año la broma de los 3.000 €uros líquidos mensuales —netos, en otras palabras— que nos costará el gobierno. Esto se parece a cuando compramos algo, o nos manda una factura, diciendo: "IVA no incluido". Incluyamos el IVA a esto, que es cosa que sabremos a fondo cuando aprueben las dedicaciones: podemos estimar que, habiéndoles practicado una retención del 11% (lo habitual para estes niveles de salario) y satisfaciendo unos 200 euros mensuales en cuotas a la Seguridad Social por dedicación exclusiva completa (8 horas) para estos tres gobernantes; María, Bernardo y Olalla; la cifra ascenderá, más o menos, a unos 52.000 €uros. Aproximadamente 9 millones de pesetas —faltarían 2.000 €uros—.

Ahora veamos con qué choca esto: 

Primero, la promesa de Bernardo Fraga de establecer una única dedicación exclusiva: la del alcalde. 
Segundo: el movimiento 15-M, que se manifiesta en contra de los chupópteros y a favor de la austeridad salarial del cargo público.
Tercero: con las medidas de recorte en el ámbito laboral: esta gente se pone su sueldo y su horario. 
Cuarto: con el estado de cuentas del Concello, aquejado de los síntomas de una espantosa deuda. 
Quinto: con los derechos de los trabajadores, que no cobraron sus sueldos a tiempo en Enero. 
Sexto: con las predicciones de muchos economistas, que prevén ERE's en los Ayuntamientos. 
Séptimo: con las bajadas del sueldo de los funcionarios y empleados públicos, del 5% (¿recuerdan?). 
Octavo: con la acusación a César Aja de haberse enriquecido en el cargo municipal —¿qué hace esta gente sino enriquecerse?—. 
Noveno: con los programas políticos de izquierdas, pues las medias dedicaciones permiten a sus titulares trabajar en un régimen de pluriempleo, cosa que detesta la izquierda y los sindicatos, pues impide la colocación de más trabajadores…

Veamos también quien puede ofenderse: algunos de los trabajadores municipales, que trabajando ocho horas, cobran menos de 900 €uros mensuales; muchos vecinos que están en paro, especialmente jóvenes preparados con buenas carreras; padres y madres de familia, que carecen de recursos para salir adelante; los proveedores del Concello, que parece que nunca cobrarán sus deudas; los indignados, que los hay, por los motivos ya expuestos; aquellos que se creyeron las promesas de austeridad, especialmente las de Bernardo Fraga; los sindicalistas honrados —esto excluye a Covadonga Viamonte, claro está…—; los trabajadores municipales despedidos de forma improcedente, con sentencias judiciales favorables, que no han cobrado los salarios de tramitación que les está adeudando el Concello —más de 70.000 €uros— y que tuvieron que ir a juicio en defensa de sus derechos laborales costeándose sus abogados; las entidades municipales sin ánimo de lucro, que no reciben las subvenciones a las que tienen derecho en virtud de las convocatorias y convenios realizados; los ciudadanos a los que nos incautan dinero para pagar impuestos y que no recibimos de la administración municipal el trato que nos merecemos… ¿Y se asombra Roel, valiente caradura, de que los vecinos, que soportamos su gobierno y aún lo pagamos con creces, en dinero y consecuencias, estemos pendientes de cuánto van a cobrar? ¿Es que a ellos les pagarán, como a los proveedores, cuando haya dinero, o van a cobrar a principio de mes?

Perdonadme, estimados lectores, pero lo de Roel es para ponerse a mear y no echar ni gota. Me resulta repugnante que esta gente se establezca su sueldo porque sí y ante sí, en una época de difícil vida para todos, en la que intentamos ahorrar lo que no tenemos, en la que muchos tienen que acudir a entidades benéficas para poder comer, en la que las familias se tienen que ir de sus casas porque no pueden afrontar las hipotecas, en la que nuestros hijos no encuentran trabajo; y aún encima, en la que los Ayuntamientos y otras administraciones públicas recortan servicios y no cumplen con sus obligaciones porque hipotéticamente no hay dinero.

Y que vengan a decir que es de asombro que éso nos preocupe, es de tal falta de respeto hacia los sufridos ciudadanos y vecinos, que todos cuantos improperios pueda soltar en contra de este pajarraco de alcalde, son poco en comparación con lo que suelta por su inmunda bocaza. Ya que él baraja "varias opciones" que baraje esta: que se deje de cobrar todas las dietas que le correspondan de plenos y cosas análogas, para así ayudar a sufragar los suelditos de la gobernanta y los medios gobernantes.

No quiero que se note mi enfado. Pero creo que no lo he logrado.

Recibid un cordial saludo.

Asombrado del asombro de Roel

Hoy os la prometo sangrante.

viernes, 10 de junio de 2011

¿Se deben cumplir los pactos?

Estos días estamos con los ánimos renovados. Un nuevo horizonte político se asoma, pero mucho nos tememos que el paisaje va a ser muy similar al que estamos acostumbrados en estos tiempos.

Unos y otros truenan desde sus atalayas, opinando y contraopinando sobre un tema que debería estar muy limitado por los programas electorales, las ideologías de los partidos, y sobre todo, el voto de la ciudadanía. Porque en esto sí que nos tratan como a súbditos: se trata de los pactos postelectorales, o lo que eufemísticamente se viene conociendo como "pactos por la gobernabilidad".

Nunca me ha gustado eso de la gobernabilidad. Parecen estos pactos unas cosas que se hacen para que seamos gobernables, esto es decir, súbditos del poder político, en el cual hemos encumbrado a unos personajes que dicen ser, en este período, electos. Eso mismo les otorga la potestad de hacer y deshacer a su antojo, sin respetar ni lo más mínimo lo que han votado las personas que conformamos el pueblo llano, en este sistema político. Como el gobierno es una cosa muy golosa, todos quieren llegar a él, y podemos ver como en lares y lugares, los alcaldables renegarían hasta de su madre por lograr el tan ansiado voto de los concejales bisagra, que pueden hacer recaer la responsabilidad municipal sobre Tirios o Troyanos. Y Viveiro no va a ser menos, desde luego. Aquí, ante la situación que surgió de las pasadas elecciones, el partido bisagra, la novia de todos, o la vaca sagrada es el BNG. ¡Quien lo diría!

Tan sagrada llega a ser que hasta el PP, partido diametralmente opuesto a las tesis del bloque, tanto en tendencia de pensamiento político, como en el campo del nacionalismo —unos nacionalistas españoles, y otros nacionalistas gallegos; como si la idiotez del nacionalismo fuese menos mala por ser con ñ que por ser con nh—, llega a entablar conversaciones con el BNG, y no ya por el gobierno, que ya sabemos de antemano las intenciones del Bloque, sino que por futuros pactos. Tan futuros que cuando llegue el momento de pactar, van a estar lejos y olvidadas estas conversaciones previas. Pero por una cosa podemos salvar, y además poner sobre el cuerno de la luna, estos pactos: la coincidencia de puntos en los programas políticos. Evidentemente, esta oportuna coincidencia, será de una enjundia notable para la ciudadanía, y que esa coincidencia cristalice en un pacto posterior no hace otra cosa que confirmar el programa político de los distintos partidos y ser un refuerzo para exigir que se lleven a cabo. Por eso, vivan tales acuerdos.

Pero la prensa de hoy nos presenta un panorama cada vez más incierto, y no sabemos qué pasará: ni si Melchor Roel será alcalde. La verdad es que, pensándoselo un poco, no se hace necesario leer periódico alguno: bien sabemos que Bernardo no apoyará a César Aja. Pero lo que tampoco se dice es que apoye a Melchor Roel, y por vía de la mayoría simple, y la mayoría de votos,  la alcaldía podrá recaer en las manos del candidato popular, ciudadano César Aja Mariño.

Y aquí es donde quiero volver a retomar la temática pacticia: los pactos que se han dado ya. Los pactos que hay que respetar como si fuesen nuestros padres. Y tales pactos no son otros, queridos amigos, que los programas electorales y la ratificación que los electores hicimos de ellos mediante nuestro voto. Éso sí es un pacto serio, jurídico-político, de los que se hacen con toda la seriedad del mundo, y que nos mueven a todos a ir a un colegio electoral ha hacer la soberana tontería de depositar un papel en una urna. Pero ese gesto nimio tiene una significación importante, y si respetamos por entero lo que se ha hecho el domingo 22 en nuestro municipio, por coherencia, todos deberían votarse a sí mismos como alcaldables. Desde Aja a Leal. Se dejarían de hacer las tonterías postelectorales a las que estamos acostumbrados, se respetaría la voluntad ciudadana —que no es otra que elegir «a quien queremos» para alcalde, y no «a quien no queremos»— y, en definitiva el alcalde saldría de los medios más democráticos que existen, que no es otro que la simple decisión de la mayoría. Primaría la democracia sobre la partitocracia, y nuestro voto no sería un simple cheque en blanco entregado a los partidos, sino un documento que expresa un directo mandato.

Esto es lo que quiero remarcar: la necesidad de que se regenere la vida democrática pasa porque se respete el verdadero contrato electoral que todos firmamos cada cuatro años y para cada una de nuestras instituciones. Es evidente, también, que para sacar adelante al municipio, serán necesarios, más que nunca, los acuerdos entre los grupos en el seno de la corporación municipal y los Plenos, lo que conlleva la reactivación de un órgano municipal que queda supeditado, por lo general, a un único grupo o partido, que, contando con la mayoría absoluta, barre tranquilamente con la voluntad clara de media ciudadanía. Y de esa forma el Pleno se convierte en una forma de «gobernar contra» y no de simplemente «gobernar para todos». Por eso yo le diría a Bernardo Fraga, si es que lee este blog, que sea atrevido, y que tenga la osadía y la valentía de votarse a sí mismo como alcalde de Viveiro. No por ir contra Melchor Roel, ni tampoco por favorecer a César Aja, sino que por coherencia, y también por dar un vuelco necesarísimo a la vida política municipal.

Me temo que si Fraga hiciese eso —votarse a sí mismo como alcalde— su voz sería más tenida en cuenta  por el gobierno municipal, y no precisamente por el favor que el PP le hiciese, ni porque fuese a entrar e un gobierno de título, sino porque el gobierno pasaría a ser el Pleno en su conjunto. Las decisiones importantes tendrán que ser consensuadas entre todos, y realmente así seríamos fieles a la idea democrática que es la que inspira la raíz del sistema político español. Aunque en las ramas soplen otras brisas, que son las que los partidos quieren hacernos creer.

Por eso, queridos amigos, estamos espectantes ante lo que pueda suceder. Que lleguemos a buen puerto depende, más que nunca, de que los partidos cumplan con el acometido que la ciudadanía ha puesto en sus manos. Y desde luego que ha sido que todos y cada uno de ellos fuesen alcalde, y no que uno u otro no llegase a serlo nunca.

miércoles, 1 de junio de 2011

La Burla

Fuente: www.varianteviveiro.com

Estimados lectores:

No quiero dejar que decaiga la opinión sobre un tema que ha sido como un torbellino que pasó por nuestras casas, que se inmiscuyó en todas las conversaciones y que ocupó un puesto relevante en la opinión de todos los vivarienses. Se trata del tema de la tan famosa variante a su paso por Magazos, y el proyectado enlace con la carretera actual.

Así, en nuestras casas hemos recibido todos un panfleto, editado a todo color, en el cual se pedía el voto a favor de unos u otros candidatos, que defendían las posturas sostenidas por la comisión que se postula contra el enlace y la modificación del trazado de la vía de alta capacidad. Tal vía lleva camino de no construirse jamás, y los vivarienses saldremos, como siempre, por corredoiras y congostras hacia cualquier lado.

En tal panfleto se venía a decir esto, que extraigo de la página web www.varianteviveiro.com

“... para que nas próximas eleccións municipais nos axudes co teu voto a que este trazado non se cambie ...”
Pues bien. Las elecciones municipales han sido, los presuntos afectados han entrado en el juego político luchando por favorecer los intereses propios y legítimos de una parroquia de nuestro concello, y la sorpresa invadió a cualquier vecino con dos dedos de frente. Resulta que en la mesa electoral de Magazos, César Aja, contra quien, sin duda alguna, se dirigían los opúsculos, resultó victorioso en número de votos. ¡Qué contrariedad!

Muchos vivarienses de bien se sintieron profundamente confusos, pero muchos más, que creyeron un discurso fundado en legítimas aspiraciones, se sintieron burlados. Así lo expresaba un convecino que decía que, debido a la propaganda librada en prensa y por correo, sentía como suyas las pretensiones del vecindario de Magazos. Aducía un refrán de sentido solidario: hoy por ti, mañana por mí;  pero en este caso se preguntaba quien estaba detrás, y cómo se pedía, con tanta profusión de medios y esfuerzos, lo que se pedía, cuando, y con toda la razón, César Aja no debería conseguir ni un voto en Magazos, y ganó. No le falta razón a este buen hombre.

Y nosotros nos sumamos, desde aquí, al parecer de este vecino. Desde los resultados electorales, nada se ha sabido de la comisión contra-variante; comisión que se arropó por muy diversos colectivos vecinales y asociativos, que expresaron su solidaridad y cercanía con este movimiento, sin duda recordando el refrán que antes he citado. Tronó esa comisión desde todas las atalayas que tuvo a su disposición, e incluso alegó, ayudada por la empresa que, casualmente, también realizó el plan de ordenación urbana de Viveiro. Alegó mediante un informe que tiene las cuentas de la lechera, y cuyo cualquier parecido con la realidad es mera casualidad.

En dicho informe, que cualquiera puede buscar en la página www.varianteviveiro.com, se hacen los cálculos sobre una situación ideal de tráfico, con una velocidad media estimada para recorrer toda la Travesía de la Marina de 40 km/h, obviando, como parece ilógico, la existencia de semáforos, densidad de tráfico, aparcamientos en doble fila, embotellamientos y atascos habituales —esto lo digo ajustándome a la realidad que todos sufrimos diariamente— y obviando también que la velocidad de las vías rápidas suele ser de 100 km/h y no 90 o 70, como consta en dicho informe. Bien es cierto que el que paga la banda pide la música, y quienes han pagado el informe —nada imparcial, bien es cierto— han pedido que se justificara la inutilidad del enlace planteado.

Yo quisiera llamar la atención sobre situaciones cotidianas que todos conocemos, y me gustaría que opinaran sobre si les parecen descabelladas, ejemplos de laboratorio, u ocurrencias del momento:

Imagínense un vecino de Chavin, Landrove o Galdo, que, ojalá que no, sufre un accidente. Necesita ser trasladado urgentemente a Burela en ambulancia. Supongan que estamos en julio, agosto, Navidad, Carnavales o Semana Santa. Súmese a la afluencia de gente y a la densidad del tráfico, el uso que en algunas de esas fechas se le da a la Travesía, aprovechada para verbenas, desfiles y procesiones, cortando el tráfico. Todos hemos visto en ocasiones que la ambulancia pasó por medio de desfiles, pero nunca ha llegado a pasar por encima de coches y tráfico pesado. ¿No sería conveniente un enlace intermedio que aliviase el tránsito, y aún permitiese un rápido trayecto? Esté en Magazos o esté en Xunqueira. Es justo que los vecinos se defiendan: pero deberían proponer alguna alternativa, en beneficio de todos. ¿No sería beneficioso para todo el mundo el tal enlace? ¿Acaso no se tarda más de 10 minutos, y de 15, e incluso 20, a veces, en recorrer toda la Travesía, entre embotellamientos, semáforos e impertinentes agentes urbanos regulando el tráfico?

Imagínense las industrias de Viveiro: están situadas en Celeiro, Chavín y Landrove. Supongan que, como ahora, no hay tal enlace en Magazos: toda la producción que sale en camiones desde Landrove y Chavín se vería abocada, para salir con dirección a Xove, a recorrer en sentido contrario unos cuantos kilómetros, que, con la existencia del enlace en Magazos saldría directamente a su destino, evitando cruzar el casco urbano.

Imagínense que en el polígono industrial de Landrove se sitúa una empresa de transformación de la pesca de Celeiro: ¿Por que habrían de ir los camiones que portasen la materia prima hasta el enlace de la Arredoada, pudiendo salir en Magazos? ¿Acaso no debería existir otro enlace antes del casco urbano, viniendo desde el norte? Imagínense que, también desde el polígono de Landrove, pudiese salir mercancía hacia un posible embarco en Celeiro, como ahora ocurre con la madera ¿no sería conveniente apartar todo ese tráfico pesado, sin duda en tránsito únicamente,  de la Travesía?

Con estos tres ejemplos quiero destacar la conveniencia vital que tiene la construcción de uno e incluso dos enlaces —uno al norte de Viveiro, y otro al sur— para el desarrollo económico de nuestro municipio y también para la comodidad de los vecinos, e incluso para situaciones en las que el tiempo y la rapidez prevalecen sobre cualquier interés, público o privado. Sea donde sea, sea al precio que sea, y pise las fincas que pise.

Cierto es que los vecinos de Magazos tienen un derecho a la preservación de su patrimonio, y no tendrían que asumir con pérdidas lo que para todos es un beneficio. Pero para eso se inventaron las indemnizaciones y las expropiaciones, las que, por cierto, se llevan a cabo para cosas de muchísima menos importancia y en provecho de unos pocos, que no de toda la comunidad, como puede ser el paso de una línea telefónica para una casa particular, la instalación de molinos aerogeneradores; o, lo que es más sangrante, el paso de líneas eléctricas subterráneas o de alcantarillados por fincas particulares y sin ni siquiera haber pedido una simple autorización verbal previa, como de ello tenemos noticia que ha sucedido en diversas parroquias del ayuntamiento, y por orden y mandato directo del Concello.

Y por otra parte está la afrenta directa que hemos sufrido, en colectividad, por esta entrada en la vida política de unos particulares que se erigieron en defensores de los intereses de toda una parroquia. Parece que no defendían los intereses de todos, sino que de unos pocos, de una forma indecorosa, a juzgar por los resultados. El comentario que, en su día, vertió en La Voz de Galicia el columnista Ernesto Pombo, ahora, y más que nuca, está fuera de todo lugar y certeza; se ha transformado, en virtud del resultado electoral en Magazos, en papel mojado. Las reivindicaciones de los vecinos han quedado enervadas radicalmente por la actuación de los parroquianos y electores.

En un anterior post he dicho, y creo que con certeza, que el problema de la variante a su paso por Magazos no es un problema político ni social: era y sigue siendo, en puridad, un problema estrictamente jurídico y administrativo, que debería ser resuelto por las vías pertinentes. La introducción del mismo en la campaña electoral ha politizado la situación, y no nos extrañe que ahora, los miembros de la plataforma, sean considerados políticos antes que afectados por una situación jurídico-adminsitrativa. Y si políticamente han actuado, creemos que políticamente también responderán —y han respondido— con   un doble resultado: sus pretensiones acerca del voto no han tenido suficiente éxito ni en Magazos ni en el conjunto del ayuntamiento. Y si la segunda parte del resultado era justificable, no así la primera.

Cierto es que, en casa del herrero, cuchillo de palo;  pero en este caso, el haber obrado tan en contra de sí mismos, de sus propias palabras —por escrito, que siempre son más palabras que si fuesen meramente de voz— supone una ofensa y una burla pública tanto contra los propios convecinos de Magazos que no apoyan con su conducta a la plataforma, como a todo el electorado de Viveiro, que nos hemos visto envueltos en un hilarante o conmigo, o contra mí; que quedará reflejado, con letras mayúsculas, en el dietario del oprobio vivariense.

Queda, amigos, en el aire lo que la Xunta va a hacer. Y por el bien común, deberían hacer no sólo uno, sino varios enlaces. En Magazos, o donde cuadre. Que no tire ni una casa ni prive a ninguna familia de su hogar. Fincas, que pise las que tenga que pisar —con la correspondiente indemnización—. Porque, lo que hay en España, es de los españoles.

Recibid un afectuoso saludo.