domingo, 27 de marzo de 2011

Bipartidismo en potencia

Después de una semana movidita, y cierto descanso, retorno con todos ustedes. Agradezco que en poco más a menos, un mes, hayan venido a verme a este espacio más de 750 veces. También les digo que pueden opinar con total libertad: aqui no se censura. Y a veces se echa en falta un punto de vista distinto al propio, que dé dinamismo a la cosa.

Pues iba a decir…

Cada día que pasa se pone más jugosa para la alcaldía de César Aja, y es que hoy apareció en la Voz de Galicia, la inquietante novedad de que el anacrónico partido —lleno de idealistas, cosa buena— Izquierda Unida, non da xuntado xente para que concurra en su candidatura. Lógico, ¿conocen ustedes a más de dos votantes de IU?

Orlando Expósito, líder donde los haya, adalid y defensor de las truchas muertas en el Río de Xunqueira —¿nadie recuerda el episodio?—, de la verja mal pintada, el tapamiento del socavón y el adoquín levantado; el mismo Orlando que arremetió contra un empresario local por un intento de soborno que quedó sin condena en el juzgado —tal vez porque nunca haya existido tal soborno—; el mismo Orlando que llamaba en los plenos a nena esta a la Teniente de Alcalde, María Loureiro, —con el correspondiente rapapolvos del Alcalde—; Orlando Furioso; Orlando de Triana. Vamos, nuestro Orlando de toda la vida, y no es el del tomate frito.

HONORATISSIMO·VIRO·ROTOLANDVS·EXPOSITO
PRIMVM·ÆDILEM·EX·ANTIQVITAS·VIVARIENSIS
Ni que decir que sus aportaciones a la política municipal siempre han sido de agárrate que arranco; saltándose a la torera cualquier principio político que determinase la competencia municipal, y poniendo remedio en todas aquellas cosas que no quedaban al dominio del Ayuntamiento. Por otra parte, no era menos común que se ocupasen las partes finales de los plenos con preguntas y ruegos de Orlando —partes que ahora quedarán vacías—. Aunque parezca que no, nos apena bastante quedarnos en la corporación sin un concejal de este estilo, que aportaba bastante frescura al debate, y, por lo menos, distensión. Es ya algo típico, y nos va a costar acostumbrarnos a su ausencia. El ayuntamiento ya ha encargado un cuadro a un conocido artista local —¿será Regal?— para exponer en la galería de retratos de responsables de la oposición de Viveiro. He aquí arriba las pruebas.

Desde otro punto de vista, el punto de vista del PP, la cosa interesa y mucho: no olvidemos que gracias al voto favorable de Orlando, Melchor Roel se hizo con la Alcaldía en su primer mandato, y bien sabido que el gobernar es como comer y rascar… La segunda parte, de la que no hay niguna buena —y a los hechos me remito— fue de carrerilla y aprovechándose del buen gobierno, contenido y moderado, que logró hacer junto a sus socios del BNG. Pero no menos importante fue Orlando. Recordemos que él mismo denunció en la prensa un soborno por el que nadie fue condenado. Recordemos que votó a un alcalde que cambió de opinión y de partido —lo que soezmente se conoce como tránsfuga—, y votó tapándose la nariz, pero con la clara consigna de su partido y sus superiores: ne pas de quartier alla droite! Recordemos que esta consigna fue la que sacó a César Aja de la alcaldía; y que en aquel momento, detractores como partidarios quedaron atónitos por partida doble. Contra todo pronóstico un alcalde con aspecto desgarbado accede al primer cargo municipal, y pocos días después se compra su primer traje para asistir como Dios manda, representando al Concello, en la Procesión de Corpus. ¡Ahí es nada!

Este ha sido un escollo que se queda por el camino y en la crónica chica de un pueblo bastante costumbrista. Se queda, como se dice ahora, en el ámbito de lo local. Ha tenido su importante transcendencia, y tememos que para mal: las cuentas del ayuntamiento, que tan mal estaban en el mes de junio del 2003, no están mucho mejor ahora, 8 años después; acaso bastante peor. Han ocurrido bastantes anécdotas y la historia menuda de un pueblo ha sido escrita semana a semana en el Heraldo. Puede ser que, de forma paralela a esta ausencia de Izquierda Unida, rolen los vientos de la actualidad vivariense, y se cambie de forma significativa el gobierno del municipio. Por lo menos podemos adelantar que se prevé una agitada corporación, con rivales políticos a tres bandas, y en la que, a pesar de todo, Bernardo Fraga jugará un papel poco relevante, condenado ya, de antemano, al ostracismo de la prensa, puesto que el papel lo ocuparán, como no, César, Melchor y Guillermo. Esperamos que todos ellos tengan traje, y que Corpus no les pille desprevenidos.

Y he llegado a Guillermo. Por comparación, si Orlando se va y Izquierda Unida queda descabezada y sin posibilidades de presentarse por no poder alcanzar una lista competente, dentro de un partido político que tiene una historia, unos afiliados y un ámbito de acción bastante grande; dentro de un partido político que cuenta con representación en el mismo Congreso de los Diputados, y hasta no hace mucho contaba con representación en el Parlamento de Galicia. Digo que, si Izquierda Unida, en Viveiro, es Orlando Expósito, imaginémonos quien es iVi. Independientes de o por Viveiro se ha construído alrededor de la figura de Guillermo Leal, haciéndose bandera de la ecuanimidad y la actuación justa, lejos ya de las siglas del PP. Lo que resulta extraño es que cinco concejales se hayan pasado de un partido a otro, como si antes no fuesen del PP, detrás de Guillermo Leal, que como el Flautista de Hamelín, se los ha llevado con otras músicas, que no son las mismas que bailan Mariña Gueimunde y Celestino García. Tiene mucho interés, y es lo que podemos aplicar por analogía, lo que ha pasado en Xove.

Todos recordamos que Xove tenía un Alcalde veterotestamentario, que venía ya del franquismo. Un alcalde que logró prosperidad para ese municipio, por la única suerte de que tuvo Alúmina-Aluminio, ahora Alcoa, implantado en su ayuntamiento. Resultaba sencillo ser Alcalde de Xove. Todas las casas con teléfono, agua corriente y alcantarillado: el primer ayuntamiento de Galicia en conseguirlo, en el año 1985. Becas municipales para sus estudiantes, la primera piscina pública de A Mariña —ahora la tiene hasta Orol, deben ser baratas…—, a la que todos mandamos a nuestros hijos a aprender a nadar. En fin: Xove iba bien. Un buen día, allá por el año 2007, Jesús López se enfada con la Xunta de Fraga, porque no hay autovía mariñana, y da el portazo, largándose el partido y creando uno nuevo que se llamó AVEXO. Concurren a las elecciones municipales de ese año, seguros de su victoria, y hete aquí que pierden estrepitosamente, ganando de nuevo la alcaldía el PP, aunque de forma pírrica. La inquina que en aquellos momentos tenía este partido independiente con el PP llevó incluso a Jesús López a proponer pactos con PSOE y BNG para impedir que el PP gobernase en Xove, aunque fuese al coste de perder su alcaldía. La cosa estuvo muy cerca, pero al final todo se desinfló y una cadena de dimisiones de los candidatos de AVEXO lograron que no cuajasen los pactos y que gobernase el PP. Jesús López, antiguo alcalde de Xove, fue el primero en irse, y quedó descabezado una formación política que parece que nació muerta, a pesar de su buen resultado inicial. Hace unos días, AVEXO comunica que no concurrirá a las elecciones municipales del 2011, puesto que PP y AVEXO todo es uno. La prematura ausencia de Jesús López hizo que la cosa fuese a menos ya desde el principio, y ahora no compensa. A pesar de los pactos que casi se logran con dos partidos antagónicos al PP.

Melchor y Guillermo… ¿un matrimonio de conveniencia?
Esto viene a demostrar, y al lado de casa, que los personalismos, en política, crean extraños compañeros de cama, y acaso puede ser lo que sucede con Melchor Roel y Guillermo Leal. ¿Cómo se puede entender, sino,  que un antiguo Comunista, y un antiguo militante y candidato del Partido Popular se den la mano amistosamente, y que la alcaldía de un municipio de 16.000 almas penda de un posible pacto entre ellos? La defensa aguerrida de las ideas propias y los ideales políticos ha quedado diluída en el sistema partidista que nos rige, por el cual, nuestro voto se puede traducir en la expresión totalmente contraria a nuestras ideas, y no tener nada que ver con el sentido con el que hemos acudido a las urnas. ¿Milagros de la democracia? ¡No! Milagros del ansia de poder, enfrentamientos personales, arrobamientos personalistas y creencias en liderazgos de cartón-piedra.

Un amigo venía a demostrarme, en un correo electrónico, que el PP de Viveiro era un polvorín. Y yo digo que, así que pase esta mellorada de partidos ¿van a volver los ediles, que hoy podemos adscribir a iVi, algún día al Partido Popular? En caso de que vuelvan ¿cómo explicarán su incursión en algo distinto y que, a todas luces, será el apoyo independiente de Melchor Roel? Y si se manifiestan en favor de la vuelta ¿el PP les admitirá de nuevo? No podemos anticipar mucho las cosas, pero, a pesar de que iVi guarda su lista en el mayor de los secretos, esperando dar un golpe de efecto con personalidades que serán las que tengan la última palabra en el mundo político actual, se entiende ya que en el panorama político municipal de los próximos cuatro años tendremos cuatro formaciones políticas: PP, PSOE, iVi y BNG, a no ser que Izquierda Unida resuelva otra cosa cuanto antes. A juzgar por los comportamientos de los candidatos de los diferentes partidos, se augura una fuerte presencia tanto del PP como del PSOE; si bien este último podría sufrir una notable caída en número de votos y de ediles, fruto del contagio que viene de Ferraz y el PSOE a nivel nacional —que nos han metido en un agujero del que España va a salir difícilmente— la crisis del PSOE gallego, y el nefasto papel que ha jugado Melchor Roel en solitario, además de haber perdido históricos de su partido —que, todo sea dicho, les atraía más votos que otra cosa—. El PP sólo puede ascender: ya ha tocado fondo, con únicamente dos concejales en el pleno municipal. El BNG podría ser un gran beneficiado de la pérdida de votos del PSOE en Viveiro: no podemos olvidar que el ascenso del 2007 del PSOE y la bajada del BNG se debió a una migración del voto de un partido al otro, o como otros han titulado en un blog —que ha dejado de editarse— El PSOE fagocitó al BNG.

No obstante podemos aventurar que iVi tendrá un corto recorrido en la vida política, si bien todo depende de lo que logre en estas elecciones municipales. Parece ser que el personalismo podrá atraer a gente a integrar la lista electoral, pero también podría ser que la ecuanimidad y la apariencia de justicia en sus decisiones —sin entrar en ningún tipo de polémicas con Melchor Roel, como si en lugar de sangre, Guillermo Leal, tuviese litros de horchata en sus venas— lo que podría dar un buen resultado en este proceso electoral. Lo que sucede es que lo de Xove se puede repetir en Viveiro, aunque de forma más lenta, de modo que los antagónicos, en coalición antinatural, podrían volver a gobernar. En un pacto sin futuro, puesto que el acuerdo en los asuntos de fondo no existe, sino que es un acuerdo para intentar que otro partido y otro candidato no tengan, bajo ninguno de los conceptos, la Alcaldía. Así se juega con la democracia.

En todo caso los que pierden, como siempre, son los votantes y la vida política municipal. A largo plazo podemos columbrar la única existencia de tres partidos en Viveiro: PSOE, PP y BNG, de tal forma que el carpetazo a una vida política que marcó, sin duda, la segunda edad dorada de Viveiro (1985-1999), en la cual podemos estar seguros de que fuimos indiscutiblemente la capitalidad mariñana, en la que la prensa y la radio locales estaban copadas de actividad de unos y otros, en las que incluso hemos tenido una cutre —pero servicial— televisión local. En las que el amigo Regal tronaba desde su Picota radiofónica, había salón turístico, y Viveiro valía la pena. Incluso en la política. La gente pensaba y opinaba sin miedo. Hoy, idiotizados por las fiestas, hacemos política y polémica sobre cosas que antaño no se nos ocurriría hacer, como lo que anda en boga por las calles.

Ojalá que, a pesar de la postmodernidad, todo sea para bien.

viernes, 18 de marzo de 2011

La Impotencia Electoral

Parece mentira, pero todos los candidatos conocidos y propugnados para dirigir la alcaldía de nuestro municipio, están condicionados por una deficiencia viril a la que deberían tener pánico. La impotencia.

Esta impotencia se concreta en una sola palabra: «intentaremos». Nunca como hasta ahora se ha llevado a cabo una campaña electoral en la que el intento superara a la promesa. Intentarlo es como pensar muy fuerte en ello, y después cejar en el empeño de hacerlo, porque todas las circunstancias son desfavorables.

Esto es un cartel electoral, y lo demás son chorradas. ¡Mira que é ghuapo il!
Debo decir que soy un asiduo del blog de César Aja, y ahora me estoy iniciando en las lecturas del blog de Bloque de Viveiro —si bien muy poco hay para leer—. Si algo puedo extraer de las respuestas, es que nada de lo que llevan dentro de su programa político —a excepción de la cultura, fiestas y algo de deporte— depende directamente del Ayuntamiento, sino que habrá que conveniarlo con otras administraciones o incluso empresas privadas, que permitan llevar a cabo el logro del programa electoral.

Loable es que se hayan acoplado al mundo cibernético estos dos candidatos. Tanto César Aja como Bernardo Fraga parecen muy conscientes de las posibilidades que les ofrecen las nuevas tecnologías para acercarse a sus ciudadanos, pero con distinto modo de hacerlo. Por una parte, el candidato popular, interacciona con sus lectores, mediante rápidas preguntas, que —¡atención!— raramente quedan sin su respuesta. Respuestas hasta a preguntas que no corresponden a la competencia de un ayuntamiento, sino que exigen la cooperación de otras administraciones para que lo contenido en tales inquisiciones llegen al buen puerto de la existencia en lo real.

César Aja tira de baúl de los recuerdos para ilustrar su blog.
Aquí está inaugurando… ¡la Estación de Autobuses!
Tanto ha llovido desde entonces, que no hace mucho que se ha
inundado. (La Estación de Autobuses, no César Aja)
Bernardo Fraga tiene muy buena intención, y usa de su blog para publicitarse entre aquellos que, como yo, estamos on-line; aunque sea costándonos gran esfuerzo. Pero si el blog de César Aja tiene la facilidad de escribirle una notiña —aunque luego, querido Sito, vayan a censurártela (y no te debes extrañar de éso, pues se trata de ganar unas elecciones y no de perderlas)—; el blog de Bernardo Fraga no pasa de ser un panegírico de lo que él va a hacer o va haciendo, según se le presentan los tiempos.

¿Atrevimiento o conveniencia, lo de Aja? Sin dudarlo un instante, lo segundo. Como antes decía, parvo tiene que ser para darle las elecciones ganadas a nadie, y desde luego que evitará el peliagudismo, la polémica barata, e intentará parecer un hombre de Estado, con grandes contactos, obtenedor de grandes logros y servidor de todos los menesterosos —nosotros todos, infelices munícipes—. Estamos en época de ello, y la propaganda electoral, en tiempos de crisis, está mucho más cara.

¿Ignorancia o falta de programa y experiencia, lo de Bernardo? Sin dudarlo, tampoco, por otro instante, también lo segundo. No dar la posibilidad de una dialéctica, aunque sea cortada y sesgada en extremo, coarta muchísimo la cercanía del candidato al elector, por muchas reuniones que haga por las parroquias y los centros sociales del Concello.

Pero tanto en uno como en otro caso podemos constatar la impotencia del programa electoral de cualquiera de los dos. «Intentaremos lograr», «trabajaremos por», «intercederemos ante la consellería de» y muchas otras palabrejas vanas, carentes de todo sentido —si se le puede quitar algo más de fuerza y sentido a las promesas electorales— convirtiendo a los programas en panfletos de realidades virtuales, que se lograrán si los hados son propicios, y si no, pues no.

¡Va [a] por ustedes!
Impotente e impredicado se halla en estos momentos el alcalde y alcaldable por tercera vez, Melchor Roel. Haremos unas puntualizaciones: si no ha mucho que ciertos rumores situaban el futuro político de Roel en Madrid, parece que la proximidad de las Elecciones Generales del 2012 y la más que previsible pérdida del PSOE de la mayoría parlamentaria, y por consiguiente, de la Presidencia del Gobierno, hacen que Roel no tenga muy buenas perspectivas de futuro en la capital del Reino, y tenga mucho más a favor la obtención de una alcaldía por tercera vez; más aún teniendo en cuenta que aparece una nueva fuerza política local, cuyo líder está enquistado con el presidente del PP local y candidato de éste partido a la alcaldía; y teniendo en cuenta que el enfrentamiento personal es mucho más insoslayable que la rivalidad política. Pues entonces, sin Xunta a favor, ni gobierno central previsible, a Melchor Roel sólo le queda la administración local para poder hacer carrera —y enriquecerse en el intento, todo sea dicho— en su faceta política: y tanto a nivel municipal como provincial. Como hasta ahora, vamos.

Lejos de la participación cibernética están los otros tres candidatos a la alcaldía de Viveiro: Melchor Roel, Guillermo Leal y el desconocido de Izquierda Unida. Parece que viven al extremo de la época moderna, y ello sólo nos puede llevar a pensar unas pocas cosas: o que son incapaces de actualizarse, o que no tienen ideas lo suficientemente atractivas para disponerse a contarlas en primera persona y sin necesidad de intermediarios, o su programa político es inexistente y sólo están ahí porque hay que atender a una obligatoriedad de representación de partido o les gusta mucho el cargo público.

Muy Noble y Muy Leal
Ni que decir que la época Roel está ya agotada, y éso puede ser también consecuencia directa del agotamiento de los gobiernos del PSOE, y la sincronía que se produce en estos momentos entre aquellas instituciones de las cuales ostentan el gobierno los Socialistas. Las llamadas desesperadas a la prensa, para que les ayuden en sus acometidos propagandísticos dejan entrever que el PSOE vivariense está necesitado de un campo de atención y presencia en el ruedo público —estando en cuestión si se comprometen o no dineros públicos, y esto es una referencia a lo sucedido con el reparto gratuíto de La Voz de Galicia, que se llevó a cabo hace tres o cuatro semanas por parte de personal municipal; algo que podemos considerar más que irregular y cuasi delictivo—.

Izquierda Unida e Independientes por Viveiro son dos partidos que parecen minoritarios, si parte de la opinión publica entiende que Guillermo Leal puede obtener unos más que aceptables resultados electorales, a pesar de no conocer o tener constancia tanto de su programa político como de los integrantes de su candidatura —que presumiblemente estaría formada por aquellos ediles que son leales a Leal—. La deslealtad a las siglas de partido, por tanto, creen muchos que no tendrá repercusiones directas en Viveiro para esta candidatura. Pensamos que esto puede venir determinado por las posturas populistas —que no populares— que Guillermo Leal adoptó de cara al final de su cargo como concejal en esta presente legislatura, aproximándose a las posturas que desde siempre ha adoptado Melchor Roel, y que, a pesar de la buena imagen que otorgan, tan malos resultados han dado para el municipio —que no para el Alcalde—.


Problemas de la Viagra Política. ¿Entrará en el catálogo de la
Farjas?
Lo que creemos es que a todos los candidatos parece faltarles algo esencial a la hora de presentar una candidatura a un cargo público: el suficiente arrojo para prometer algo concreto y grande y llevarlo a cabo, cueste lo que cueste. En una época de crisis no sólo económica, sino que también de valores y de esperanza en el futuro de la sociedad, la ausencia de ideas de futuro y que ayuden a encauzar situaciones, o cuando menos la ilusión de la gente, crea una especie de pasividad política en el ciudadano. Como si todo esto no les importase lo más mínimo. Y como los candidatos centren su campaña y sus argumentos electorales en el «y tú más», se pueden llevar de recuerdo, el día 23 de Mayo, una desagradable sorpresa: que la ciudadanía de Viveiro pasa olímpicamente de todos ellos, y que los problemas cotidianos son tan graves que no podemos estar atendiendo a riñas fútiles y a personajillos sin iniciativa que llevarán, inexorablemente, al Concello al fondo del pozo al cual se ha asomado durante los pasados 8 años. Quizá para poner un poco más de alegría en esta relación electoral candidatos-votantes, les sería necesario a todos estos un poco de Viagra política, que levante los ánimos y las imaginaciones de quienes hacen los programas electorales, no para que nos digan lo que queremos oír, sino que para que realmente solucionen los problema que nos afectan.

jueves, 3 de marzo de 2011

Llegada a buen Puerto... (y el des-interés general del Bloque)

Pepe Blanco nunca se confunde: El minipuerto de Viveiro es de
Interés General.
Si tenía miedo al avión y al barco, y por eso yo también quise hablar de puentes; ahora ya no le tengo miedo al barco, y voy a hablar de nuestro importantísimo Puerto del casco urbano.

Importantísimo porque gracias a Melchor Roel y al organismo (in)competente del Estado —que no es Costas, sino Puertos del Estado, dependiente del Ministerio de Fermento, dirigido con férrea mano derecha por nuestro compatrioto Pepe Blanco, el Tigre de Palas—por fin el Muelle Vello disfrutará de la consideración que se le debe a tan insigne infraestructura, situándola al mismo lado y nivel que los Puertos de Vigo, La Coruña, Valencia o Alicante. ¡Ahí es nada!

Quizá el inteligente lector no se haya percatado de la importante trascendencia de este hecho. Y no es moco de pavo: Papá Estado, encarnado por el Gobierno Central —Zapatero al frente— en Consejo de Ministrillos va a decidir quitarle a Mamá Xunta de Galicia —con la que anda a mal después de su divorcio de hace dos años— la casita en Viveiro; todo esto a instancias de Melchor Roel, que, la verdad, no se sabe si defiende ese tan gran interés general de Viveiro, o defiende, en general, el interés de su partido, y acaso intente ganar las elecciones municipales con otra obra en la que él ni pincha ni corta.

No obstante, respondamos a unas breves preguntas:

¿De quién es el Muelle Viejo? Su titularidad originaria es Estatal, puesto que ha sido el Estado quien lo llevó a cabo y lo edificó, comenzándose a realizar en el siglo XIX. Poco a poco fue reformándose y tomando más importancia, sin que hubiese sido mucha en toda su existencia.

¿Cómo es que ahora está cedido a la Xunta? La Constitución dice que los puertos de Interés General son competencia del Estado. Es decir, los gobierna Madrid. También dice que los puertos deportivos y puertos de refugio son competencia de la autonomía pertinente. El Estatuto de Autonomía de Galicia atribuye competencia exclusiva a la autonomía sobre los puertos no clasificados como de interés general.

Este puerto tiene menos interés que una cuenta corriente en el
monte de piedad.
La ley de Puertos del Estado de 1988 dice que son puertos de competencia estatal los que integren un catálogo añadido a la Ley. Por exclusión, los puertos que no son de competencia estatal, son de competencia autonómica, y los gobierna su autonomía.

El Estatuto de Autonomía de Galicia La ley de Puertos de Galicia atribuye a la Xunta competencia sobre los puertos que no son de interés general, al igual que el Estatuto.

Por tanto la pregunta se responde sola: es competencia de la Xunta en virtud de la Constitución y del Estatuto de Autonomía. 

¿Que significa que se declare de interés general el Muelle Viejo? Pues, lejos de que se cambie su estado real, o su verdadero estatus, habría, como si dijésemos un ascenso en la división. El Muelle Viejo subre a la primera división de los Puertos de España, sin que éso suponga ni la iniciación de la actividad portuaria, ni de fomento de empleos, ni la promoción económica ni nada que se le parezca. Únicamente es una forma administrativa de extirparle la competencia y el gobierno sobre el puerto a la Xunta y se la ponemos al Estado en las manos, con lo bueno y lo malo que de ello se pueda derivar.

¿Qué pasaría después de la declaración de interés general? Pues que el muelle pasaría a manos del Ministerio de Fomento, que tendría que declararlo desafecto —así como suena— a la actividad portuaria, y en ése momento se podrían emprender en él las actuaciones de acondicionamiento pertinentes para otros fines, pero siempre bajo el control de Puertos del Estado que tendría que dar su autorización a las obras y que las dirigiría en toda su realización, ya que la naturaleza portuaria no se extingue. Hasta las posibles concesiones que se pudiesen hacer para cualquier otro fin serían fiscalizadas por Puertos del Estado. Esto complicaría bastante las cosas al ciudadano medio porque su interlocutor dejaría de ser la Xunta para ser el Gobierno Central.

¿Podría volver a pasar a manos de la Xunta? Sería difícil, pues nunca ha sucedido, pero en esta ocasión, sería lo más probable, ya que Puertos del Estado y la Autoridad Portuaria de la zona no va a estar ocupándose de un aparcamiento que no es ni anejo a ningún otro puerto de envergadura real que justifique la declaración de interés general. (Tengo que agradecer aquí la asistencia de un amigo que me aclaró extremos que para mi estaban ocultos. Gracias, amigo. Sé que, si lees esto, me guardarás el secreto.)

¿Tienen algo que ver el catálogo de genéricos
de la Farjas y el Muelle Viejo de Viveiro?: Si;
que al Estado no le importa meter las narices
aunque no sea competencia del gobierno central.
No nos parece que lo más conveniente sea desposeer a las autonomías de las competencias que trabajo les ha costado conseguir, después de una Transición y unos cuantos años de democracia. Lo más grave del asunto es que el BNG, que teóricamente es un partido nacionalista, galleguista; debería estar tirando un poco del debate y disputándole al alcalde la peregrina idea que tuvo. Por decirlo así es un robo político en toda regla. Un robo político que sigue las pautas del asunto de la fusión de las cajas de ahorro —no nos olvidemos de la oposición tan dura que hubo que vencer en Madrid, y aún está todo pendiendo de un hilo— o la misma línea que el famoso catálogo de genéricos de la Xunta de Galicia.

Pues en esta guerra parece que el BNG no está ni se le espera. Si bien no le toca a la división local de los partidos hacer frente al expolio del gobierno central de las competencias autonómicas, sí podríamos esperar de ellos algún papel activo defendiendo las líneas políticas de sus organizaciones matrices, sin estar, como siempre, a velas vir; aguardando por los votos de los vecinos que les pongan en la mano la vara municipal y el despacho de Praza Maior, nº1. Al Bloque, y a su candidato en Viveiro, ni está ni se le espera. Podría haber salido a la palestra aduciendo las mil y una razones políticas de la conveniencia de que sea la administración autonómica la que tenga el control de esta zona, sin necesidad de acudir a Madrid a resolver las gestiones sobre esta infraestructura. Simplemente aunque fuese por un espíritu de patriotismo. Pero acaso sea la inexperiencia de Bernardo la causante de que se le pase por delante la ocasión, y no la aproveche para reforzar su discurso.

Melchor Roel, en su Camarín de Capitán de Navío.
¿Arribará a buen puerto?
No se trata de una mera cuestión de adecentar un espacio vital para el desarrollo del municipio. Desde luego que la envergadura del proyecto es fundamental para que resulte un planteamiento atractivo a la hora de llevar a cabo la obra. Ya que no es lo mismo la construcción de una explanada más o menos bonita y equipada, que el desarrollo integral de un plan de actuación que permita potenciar la actividad económica del municipio en una etapa dura. Probablemente el muelle viejo sería un lugar idóneo para la potenciación del sector turístico. Y no un mero aparcamiento —del que tan necesitados estamos—.

Por lo de pronto, la Xunta de Galicia ha prometido guerra de la dura, y litigio. Como a las administraciones les salen los pleitos de barato, se atreven con todo. Pero no es esta la vía, sino que la de la lealtad institucional. El alcalde debería haberse ahorrado el paseo al ministerio del Medio Ambiente a poner a parir a la Xunta, que en realidad es la realmente llamada a hacerse cargo del caso, y no por cualquier ley, sino que en virtud de la Constitución Española y el Estatuto de Autonomía. Eso lo ve hasta un necio. La Xunta no está dispuesta a dar el brazo a torcer, y la confrontación se presenta más bien en el plano político —como las Cajas de ahorro, los genéricos…— que en el jurídico.

Por si ésto no fuera poco, Roel se atreve a rizar el rizo, y hace una acusación directa. Ante los dos proyectos que se presentan —la dirección general de Costas por un lado, y Portos de Galicia por el otro— denosta uno directamente y dice lo impensable. El Progreso recoge unas declaraciones impropias y deleznables desde el punto de vista jurídico, que dan a ver que toda esta maniobra. es una forma de triquiñuela urdida entre el Gobierno Central y el Local por la vía interna del partido.  Dice en La Voz que se acabó el cuento del beneficio a los de siempre. Y yo le preguntaría ¿Quiénes son los de siempre? ¿Acaso el beneficio electoral deja de ser beneficio? ¿Y los partidos políticos, estafadores de la democracia, no son de siempre?