miércoles, 1 de agosto de 2012

El estado de Viveiro.

Hoy, apreciados lectores, después de mucho tiempo, vamos a hacer un repaso general del "estado del Municipio". Ha pasado un año completo desde que César Aja perdió una alcaldía, habiendo ganado las elecciones; un año desde que Bernardo Fraga se embutió en su traje oficial, en su cargo y en su media pensión concejil. También ha pasado más de medio año, nueve meses y casi diez, desde que nuestro compatrioto, Jaime de Olano accedió a un cargo congresil en Madrid, ejerciendo la representación de su  provincia por vía marital.

En todo este tiempo, estimadísimos todos, el paro ha subido tanto o más; una cosa llamada prima de riesgo —que hasta no hace mucho nadie sabía lo que era, pero desde hace poco todo el mundo habla de ella— ha invadido las portadas diarias de los periódicos; lo alemán está cada vez más de moda; y que el helicóptero de Celeiro nos sobrevuele más de lo habitual es cosa ordinaria (estarán tramando ya el famoso rescate).

Apología de los presupuestos municipales

Y es que, salvo las malas noticias, todo el programa electoral de unos y otros ha quedado en agua de borrajas, y acaso nuestro municipio se halle en el estado de la más absoluta inacción —y quizá inanición— que ha sufrido en toda su existencia. Y no hace falta remontarse a tiempos remotos para darse cuenta. En el ámbito político todas las oportunidades que nuestro municipio ha tenido han quedado reducidas a una feliz idea para la creación de un patronato municipal de turismo. ¿Dónde están, gobernantes, aquéllos presupuestos que tanto habéis prometido?, ¿cuál es el grado de implantación de industrias en nuestro Concello, después de haber inaugurado el famoso polígono industrial de Landrove?, ¿está lista ya la planta de biomasa de la cual se preveía la implantación?, ¿o la de quema del gas natural para fabricar luz eléctrica?, ¿qué es de la construcción de la carretera a Xove, cuya inactividad y cicatriz afean nuestros montes y dejan desolada a la población?

Ya sé lo que todos están razonando en estos momentos... que la crisis, perniciosa y pertinaz, no deja títere con cabeza, y todo lo que se puede lograr son las migajas de lo que cuelga. Y lo que cuelga es poco. Pues no, queridos lectores. Me niego a que sea así. Claro está que lo que es un problema estructural de nuestra economía, y que ha explotado de una forma atroz aunque coyuntural, tiene como consecuencia el bajón y el frenazo de nuestro municipio. Pero ¿es de recibo que nosotros sigamos pagando los mismos e incluso más impuestos a nivel municipal?, y ¿es de justicia que todo aquello cuanto pagamos, sólo es contabilizado, sin tener en cuenta para qué se destina?

Es decir: estamos aportando los cuartos que nos son necesarios para nuestra vida, y estos están siendo gastados en algo que no sabemos... la carencia de un proyecto de gasto, no teniendo claros cuáles van a ser los ingresos no sólo es atentatorio contra una buena economía, sino que contra los derechos de la ciudadanía, que ve expoliado el bolsillo común, al que todos aportamos, en vaya-a-saber-usted-qué-cosas. Por eso, el mandato legal de no sólo la buena contabilidad pública, sino que también unos presupuestos previos al gasto dan a conocer la verdadera cara del proyecto político del gobierno de turno, sea éste último municipal, regional o nacional. En Viveiro carecemos de este test, y nos conformamos con un gobierno municipal justito para pasar el día. Pero no es esto cosa extraña, teniendo en cuenta quién y cómo nos gobiernan desde estancias más altas. Así vemos diariamente que Mariano Rajoy promete y despromete con asombrosa agilidad, que cambia sus presupuestos generales del Estado a los dictados de Alemania; y que su delegado en Galicia, Alberto Núñez Feijoo no le va en zaga. ¿Qué esperamos de Melchor Roel, adalid del dondedijedigodigodieguismo?

En esto estamos, y la culpa no es única de don Roel, el Malo; sino que nuestro gran amigo, Bernardo Fraga no da un paso adelante ni en el gobierno municipal ni yéndose de él, cosa que le honraría mucho, pero le iría al bolsillo. Me explicaré como es debido: Uno de los compromisos fundamentales del B.N.G. y de su candidato había sido la elaboración anual de los presupuestos. No se han elaborado los del 2011 y tampoco tienen trazas de aparecer, por ningún sitio, los del 2012. Esto es, queridos amigos, pues como todo en política: tanto ha mentido a los españoles el gran Rajoy como miente a los  vivarienses el gran Bernardo. Y me consta clara y fehacientemente que la propia asamblea del B.N.G. propuso a Bernardo soluciones diversas antes de entrar en el nuevo desgobierno bipartito de Melchor. Pero Bernardo quería, como Sancho quiso, gobiernos. Y gobiernos tiene. Sólo que Sancho mostró ser bastante más cabal y abandonó el que le pusieron en la Ínsula Barataria. Bernardo se aferra al puesto como una lapa, no vaya a ser que pierda la media-pensión que se ha puesto. Recomendaría algo a los políticos vivarienses, y que no se lo tomen a mal: aplíquense y derrochen magnanimidad. Para la política es necesario ser magnánimo, desprendido, liberal y generoso; pero por la contra sólo vemos politicuchos mezquinos y agarrados al asiento, saltando de administración en administración, de coche en coche oficial, y evitando tener que ganarse su pan con el sudor de su frente. Sudar pringa. Y para pringados, ya estamos todos nosotros.

Por todo ello me atrevería a recomendar a los políticos municipales, de todos los grupos, que se tomen en serio la idea de llevar a buen término unos presupuestos municipales que nos permitan tener un control y una idea de en qué cosas, efectivamente, se van a gastar nuestros cuartos. Una vez saldadas las cuentas con los proveedores, ya que el gobierno de la nación ha inyectado dineros a los Concejos para sufragar esos gastos impagados, va siendo hora de poner las cosas claras. Necesitamos conocer cuáles son los proyectos de futuro para Viveiro, por parte de nuestro ayuntamiento. Es imprescindible que podamos sopesar, criticar, valorar y poner de relieve aquéllo en lo que se piensa invertir, mejorar, arreglar, construir o destruir. Lo que sea. Piénsese que eso es una oportunidad de oro, que habrá alguna empresa que estará interesada en aprovechar esa inversión, en que los trabajadores municipales tendrán alguna certidumbre sobre su futuro, en que los vecinos podremos valorar el programa de gobierno, que todo no va a ser arreglar cunetas ni badenes...

Se hace urgente que retomen esta idea. Y que la lleven a término. Y si no son capaces sacaríamos todos la conclusión de que los políticos no saben qué van a hacer, que no tienen programa, y que su unión es mera ficción para estar en su puesto. Y sería más sangrante cuando los partidos no se oponen a un gobierno municipal que constriñe la respiración del pueblo, no dejándolo mejorar, ahogándolo en facturas provenientes de festejos y parrandas.

Festival de la Canción del Landro y fiestas

Este año no lo hay, como todos sabemos. Ya debería haber tenido lugar el pasado fin de semana. Y no ha habido apelaciones ni al ahorro ni al gasto, sino que simplemente no se ha llevado a cabo porque no. Aquí vería un neoliberal, de estos que defienden el libre mercado, un fallo enorme de la administración pública, que resulta ineficiente. Y le tendríamos que dar la razón, puesto que nada costaba que una comisión encargada —como lo había hecho hasta unos años después de la llegada de Melchor Roel, el Malo— llevase el festival a buen término. Pero el lugar del término ha sido sustituído por el terminó. Paréceme a mi que pasarán otros treinta años para volver a ver el Festival de la Canción del Landro, cosa que no veré yo. Y lo lamento. Les digo también que me gustaría mucho lamentarme, dentro de un año, de estos mis augurios.

Por otra parte, el Resurrection Fest, tan cacareado en todos los medios, vuelve a la carga, con sus 1,4 millones de beneficio para el pueblo —millones que aguardo con impaciencia desde hace mucho tiempo—. No estaría de más considerar, a estas alturas de la historia del Resurrection, que este festival está, aún, siendo subvencionado, cuando parece que existe una empresa organizadora que maneja unos presupuestos de casi medio millón de euros (según noticia de El País de 2 de noviembre de 2011), y que, lejos de ser un acto altruista, es un evento organizado con fines más comerciales que culturales, para el cual estamos poniendo dineros entre todos. Evidentemente, y más en las épocas en las que estamos, va siendo hora de repercutir sobre aquéllos que se llevan los pingües beneficios del asunto, unos cuantos dineros que sufraguen los desperfectos, labores de limpieza, personal y otros detalles derivados del evento, que quedan de recuerdo, para, entre todos, hacernos cargo de ellos. Mucho me temo que mis palabras causarán el mismo rechazo que el año pasado han causado, pero sigo haciéndome eco de las reclamaciones de los operarios municipales —que no ven recompensado su trabajo extra durante el período del Resurrection—, de los vecinos molestos, de todos aquellos que perciben injusticia en el asunto. La verdad es que el festival es un éxito, y es notable. Pero todos estarán de acuerdo conmigo en que un éxito, si resulta ser negocio para beneficio propio, debe tributar, y paga sus correspondientes tasas en el municipio. ¿Pasa esto con el festival?, ¿deja empleos durante todo el año?, ¿es un fin social?. Hágase, por tanto, el hardcore, y desaparezcan ya las subvenciones de los organismos públicos, porque el negocio, desde luego, ni es deficitario, ni social, ni lleva a una mejora notable de nuestro municipio —porque debemos considerar, también, que esos millones de los que hablan, no aparecen por ningún lado, ni cristalizan en una propuesta empresarial seria y fuerte de nuestro concello—. Y paralelamente cóbrense los daños y perjuicios, si los hubiere, a personal, vecinos e instituciones. Porque no es deber del contribuyente poner la infraestructura y el personal para que una empresa vaya bien.

No conocemos, de momento, el programa de los demás festejos estivales de la ciudad. Y esto debe ser porque hay pocos cuartos. ¿Cuáles serán las actuaciones estelares de este año?, ¿vendrá este año Alaska, o vendrá Siberia? Mucho nos parece que la cosa está floja, y que Mostra y cosas organizadas por los colectivos locales serán los que coparán el programa festivo. Después de años y años quemando el dinero en fiestas y empeñando hasta la dentadura de la abuela, se prevé un año pobre en baile. Nos lo han repartido mal, y cuando más distracción necesitábamos, nos van a dar poca...

La oposición

...y allí, juntitos los dos, será lo que soñamos...
(Fuente: elprogreso.com)
La Leal oposición a Melchor Roel, el Malo, está en su mejor momento. Lo está porque como oposición no hace nada, y cobrará por asistir a los plenos y poco más de dietas, embolsándose unas cifras que hoy todo el mundo pone en cuestión, si bien son exiguas, pero que, cuando no se hace nada, vienen como anillo al dedo. La otra oposición, la desleal, está pero como si no estuviese. Realmente no sirve de nada, y cuestiona el ejercicio del gobierno en cosas que son más de risa y pasatiempo que verdaderamente serias, porque... ¿es el mayor problema de nuestro concello la ausencia de adecentamiento de las zonas turísticas y de recreo?, ¿lo es que se carezca de banderas azules o el Festival de la Canción del Landro? Todo es importante —y lo digo yo, que me he referido un poco más arriba al Festival de la Canción— pero lo más grave que le pasa a este municipio es que está estancado en una completa ausencia de movimiento y de gobierno, con un todo vale por emblema, amparados en su inacción por vicisitudes y coyunturas económicas desfavorables. Pero esto no debe extrañarnos, porque el mal ajeno de pelo cuelga; y cuanto más lejos está el moribundo menos oímos sus lamentos. Digo esto porque es de todos conocido que el líder de la oposición se ha ido a otras tierras, a cosas de más enjundia que ser profesor de instituto o concejal de un pueblucho; y el segundo de a bordo de la formación política que integra la oposición en Viveiro se largó a la Corte, a hacer mejor carrera. ¿Qué podemos decir, pues? Pues que abandonen sus puestos municipales y que dejen paso a gente que responda y que actúe en pro del municipio, que dé que hablar y sobre todo, que pensar. Que realice una oposición tan contundente como constructiva. Eso saldremos ganando.

Por todo ello envidiamos al primer edil del municipio: tiene más seguro que nunca su puesto, con un socio de gobierno que no exige; y una oposición dominada, apalancada e incluso ausente. ¿Qué nos aguarda?

El Casino

Fotografía de cuando el Casino pitaba.
(Fuente: programa.ppviveiro.com)
Estimados amigos, no quisiera yo meterme demasiado en este asunto. Principalmente porque tengo mucho respeto hacia todas aquellas cosas que hacen los vecinos, que los vecinos gobiernan y en la que los vecinos tienen la primera y la última palabra. Y una de estas cosas, en nuestro pequeño pueblo, era el Casino. Sociedad recreativa privada, dirigida por particulares, y de la cual eran también, los particulares tanto los propietarios de la misma como los destinatarios de sus actividades. Y parece que, tras diversas pésimas gestiones, el Casino languidece, como un agónico representante de lo que fueron noches de baile, desenfreno, pasión de etiqueta y bailes-asalto (en lo que el asalto consistía en ir sin corbata). Después de lo que ha sido la gloria y luz de la ensenada, con cientos y cientos de asociados, la cosa va muy a menos y se extingue, como si fuese un proceso natural. Dos cosas, creo, han tenido la culpa de ello. La primera: el hacer que el Casino fuese un signo distintivo social, al que, por aquel entonces, muchas familias no tenían posibilidad alguna de acceso. Incluso la distinción entre los socios era algo odioso. La segunda: el Casino ha ido ahogándose en su vaivén de acción-inacción. Y precisamente es la inacción la que está acabando con él. Podemos ir a sus instalaciones, vacías y ajadas, con el horroroso tono pastel de las paredes como testigo de mejores tiempos. Con sus puertas macizas, sus mármoles y su terraza. Podemos ver lo que fue una tragaperras a lo grande. Cuando en Viveiro pensábamos que éramos ricos. La segunda Coruña. La capital de la Mariña —e incluso la capital, para muchos aspectos, de la provincia—. Noches de champán y fuegos artificiales de 16 de Agosto pasaron por sus azoteas. Ahora sólo quedan sombras y deuda con lo anterior.

¿Puede el concello revitalizar estas instalaciones? Definitivamente, no. Serían nuevos gastos a añadir a las paupérrimas arcas municipales, ya expoliadas por otros saraos, para añadir un sarao más que llevase nuestros dineros. Las diversas comisiones, bienintencionadas —entiendo— no han logrado dar un impulso claro, y alguna de ellas ha pretendido el arribismo arrimándose al ayuntamiento y al alcalde, quien no ha tenido escrúpulos para inmiscuirse en algo que excede sus competencias de forma patente, pretendiendo la salvación que únicamente depende del cuerpo social que sustenta la institución y que cada día merma.

Negro parece el porvenir del Casino. Y crean que lo lamentamos.

Definitivamente

¿Qué es lo que espera a Viveiro en este nuevo año político que en setiembre empieza? Pues, sin intenciones de acertar, creo que nos aguarda más de lo mismo que hemos tenido hasta ahora. Y es hora, entiendo, de hacer despertar a la clase política mediocre que hemos elegido en Mayo del año pasado para que, de una vez por todas, pongan la carne en el asador, y hagan un poco de la tarea que les encomendamos: gobernar.

5 comentarios:

Anónimo dijo...

http://elprogreso.galiciae.com/nova/187602.html

"El Resurrection Fest arranca hoy en Viveiro

A la presentación oficial del festival acudieron ayer el alcalde, Melchor Roel; la vicepresidenta segunda de la Diputación, Lara Méndez, y dos de los miembros de la organización del Resurrection, Iván y David Méndez. Roel quiso hacer memoria de la primera edición del festival, recordando como «tuvimos que escuchar de todo, desde las críticas hasta los halagos de lo que además de ser un hecho cultural se ha transformado en un hecho socioeconómico de primera línea para Viveiro». El esfuerzo y la iniciativa de los organizadores junto con el apoyo del Concello y la Diputación hicieron posible que el festival saliera adelante «a pesar de la escasa colaboración institucional». El regidor vivariense hizo un llamamiento a aquellas instituciones «que aún tienen pendientes subvenciones regladas para que tengan en cuenta que es el mayor concierto con entrada de toda Galicia», apuntó".

Anónimo dijo...

http://elprogreso.galiciae.com/nova/187304.html

"135.000 vatios de potencia taladrarán a los 'resus'

La séptima edición del Resurrection Fest ofrecerá a los seguidores del festival extremo una potencia de sonido de 135.000 vatios, ya que «la gente que se hace más de mil kilómetros es para que el techo vibre», apunta Iván Méndez, director del evento.

La calidad de los equipos de sonido es una de las piezas clave en la evolución que este año pretenden dar los organizadores al Resurrection. «Contamos con los mejores equipos a nivel mundial, de nivel equiparable a los del Rock in Rio», subraya Méndez. Las más de 60 bandas que componen el cartel suponen la apuesta más completa de la historia del festival, dado que abarca todos los subgéneros dentro del metal, punk y hardcore con bandas «más grandes, más multitudinarias y de mayor tirón que atraerán a más gente que en ninguna edición anterior»".

Pallaregas sitio distinto dijo...

A Roel el dinero público para el Resurrection le parece poco... y exige más.

La Oposición no existe porque el PP en viveiro como partido no funciona.

Aja utiliza unas siglas en su beneficio propio; él ya tiene puestazo remunerado con 100.000€ al año; y tiene un lacayo en las cortes ganando más de 60.000€, dispuesto a hacer lo que le manden, y sobre todo a no incordiar al todo poderoso. Los afiliados y simpatizantes se han dado cuenta por fin, de qué va la cosa... al final pueden trabajar lo que quieran y puedan, que siempre acaba "ganando" pasta gansa el mismo.

Roel tiene en Aja a su mejor aliado; precisamente Roel es Alcalde, y en el futuro lo será Bernardo, por culpa del vicio de Aja de hacer lo que sea para poder trincar todo lo que tengal al alcance y más. Los que cuestionan su intención de ser eterno en el mando, van cayendo. Y los que se cruzan en su camino, porque son útiles para sus manejos, y quieran alguno de lo choios que el deja forzado por las circunstancias, que vayan sabiendo lo que hay...

No despreciéis las posibilidades futuras de Bernardo Fraga, ese joven de Celeiro que sabe cómo llegar alto, y sabe muy bien como moverse entre la mediocridad interesada que tiene alrededor. Ya desbancó a toda una institución como Francisco Luis, y torres más altas pueden caer.

El PSOE en Viveiro tiene aún menos futuro que el PP, pues Roel no tendrá el vicio de la avaricia como su alterego, pero tiene el vicio de la soberbia y la ira, y eso le pierde tanto o más. El PSOE en Viveiro ya no es PSOE... es Izquierda Hundida.

La pregunta es cómo Viveiro ha llegado dónde ha llegado... y cuándo la sociedad civil se va a dar cuenta de la miseria económica y también moral a la que la está llevando la clase política, y se va a decidir a tomar cartas en el asunto y abandonar la apatía y pasotismo con la que se está tomando su propio futuro.

Me alegro de su vuelta, quien sea el relator de este blog, y espero que su salud no sea un impedimento para que pueda seguir actuando como necesaria voz crítica de un municipio enfilado al precipicio.

Dóeme o meu pobo dijo...

Aja pide uns orzamentos... Roel resposta que ese home ten un soldo moi alto en TRAGSA. O debate poltico en Viveiro non vai máis aló de vergoñentos golpes baixos.

O PP debería de poñer a falar a outro que non fora Aja, ¿A qué se adica o deputado nado en La Coruña? Pois polo que se ve a andar de farra interminábel.

Aja non se vai porque non quere perder a mamandurria.
O Deputado non traballa porque non ten ansia.
Roel non fai presupostos porque non lle interesa.
Bernardo non cumple o que promete porque non pode con Roel.
Leal non conta pra nada porque non ten concelleiros dabondo.

Viveiro non vai a ningures porque non ten unha representación que chegue a uns mínimos.

Eu non teño esperanza de que esto poida cambiar porque non hai quen artelle unha alternativa seria a este despropósito.

Viveiro, Viveiro, Viveiro...¿Ondes vas, Viveiro?

Saudos cordiais, Garamanta.

Anónimo dijo...

A Aja deulle pao pelo Roel con iso do seu soldazo en Tragsa... ¿Cómo lle pode Rajoy quitar a extraordinaria aos funcionarios, mentras permite chupós nas empresas públicas? A Rajoy véselle o plumeiro.

Hai que dicir, que o PP o ten moi crú en Viveiro... Aja non se vai, pero aínda que se vaia, con ese traballador que puxo de deputado, coma o poña de candedato a Alcaldía, non vai sacar nin catro.

O vindeiro Alcalde deste pobo será Bernardo Fraga, un raparigo xoven, traballador, serio, responsabel e cumplidor.

Roel e Aja, Aja e Roel, uns fenómenos traballando arreo pra que Bernardo Fraga faiga historia.