lunes, 24 de octubre de 2011

El César del Gran Poder, el Ascenso de Olano y la Desgracia de la Otra.

Jaime de Olano es un buen hombre que llegó a Viveiro por vía marital, abogado, de cierto prestigio, y, a juzgar por las quejas y pesadumbres que se oyen por doquier, sólo le conocen en su casa a la hora de la merienda. Esto es así. Sin embargo, no ha sido ello dificultad alguna para que el Partido Popular de Viveiro le hubiese situado en un muy honroso segundo puesto de salida en las candidaturas de las elecciones municipales. Sin embargo, a pesar de ser una decisión aparentemente consensuada tanto por los órganos municipales como provinciales del partido, las quejas de ese buen puesto han surgido, ya desde un primer momento, desde el interior de la máquina política del PP y de sus propios afiliados, indígenas de Viveiro.

Podemos, amigos, ver cómo la masa del partido ha claudicado, y no solamente desde el punto de vista vivariense, sino que desde la misma provincia. Y ha cedido ante la figura de César Aja, valedor de Jaime de Olano. Éste último se postula como delfín del primero, y podríamos columbrar, a lo lejos, una más que aventurable candidatura de Jaime a la alcaldía de Viveiro, si bien esto es una predicción muy a largo plazo, y tenemos que tener en cuenta que en esto, como en la predicción meteorológica, no podemos adelantar mucho.

Cruces deberían estar haciéndose en el partido local. Un Partido Popular que en sus bases está profundamente ofendido con ya no que se coloque a un "no vivariense" en las listas al Congreso por la provincia de Lugo —hay que entender que lo que se representa es a la provincia, y al fin y al cabo es la directiva provincial quien elige a los representantes—. Lo que de verdad ha resquebrajado la moral interna del partido, y esto en muchos ámbitos, ha sido la historia que le ha tenido que tocar vivir como entidad. Ha sido un polvorín al borde del estallido, y gracias que solamente explotaron las bombitas que luego se dedicaron a constituir iVi. Lo que supuso otro duro golpe fue la batalla interna, que desgajo en dos trozos, si bien muy desiguales, al PP, a causa no ya de que Guillermo Leal no hubiese cumplido un pacto de caballeros concluido en el vientre del PP provincial para que el alcalde de O Vicedo ocupase un  puesto en la diputación; sino que Guillermo Leal no era precisamente leal en sus tareas de oposición. Y no sólo se resquebrajó la unidad del partido a nivel local, sino que el PP en esos momentos, tuvo la peor cota de representación institucional en el Concello, con únicamente dos concejales verdaderamente leales al PP, lo que supuso un resquebrajamiento del PP como grupo político municipal.

Otra ofensa que se va a tener en cuenta por muchos integrantes del PP local es el relevo que existe ahora. Se releva, precisamente, a quien ha demostrado ser la acérrima defensora de César Aja ante la institución municipal en las horas más bajas; se releva y no precisamente para dar protagonismo a Aja como alcaldable, sino por meras exigencias de reparto personal en los puestos de las listas electorales. Mariña Gueimunde, senadora, deja definitivamente su escaño; y su valedor César Aja, de quien ella fue relevo y defensora, ahora introduce en el Congreso de los Diputados —que no en el Senado— a aquel que todos critican, y no precisamente por lo que es o deja de ser, sino por no haber nacido en Viveiro, y no ser de aquí. ¡Has dado, Jaime, con un pueblo que exige buena dote para contraer matrimonio!

Si algo debería quedar muy claro es que Jaime de Olano no va a representar a Viveiro únicamente ante el Congreso, sino a integrar éste por la circunscripción electoral de Lugo. Pero también tienen que quedar claras una multitud de cosas, o por lo menos deberíamos iniciar el debate preguntándonos lo básico en esta materia. En primer lugar ¿cuál es el papel que hoy por hoy juega César Aja en el Partido Popular, tanto a nivel gallego como nacional? Constatamos que los méritos políticos de Olano no son suficientes como para hacer que integre ningunas listas electorales. Asimismo sabemos que el mero hecho de ser abogado no supone un plus en un partido que estará plagadito de ellos. También vemos que Mariña Gueimunde ya ha tenido que ceder una vez ante el coruñés, naturalizado vivariense por razón de su matrimonio, con la cesión del segundo puesto en las elecciones municipales pasadas. César Aja, a nivel local, aunque sea muy criticado hasta por sus propios colegas de partido en bares, tabernas y otros abrevaderos; no deja de ser un hombre poderoso y con mando. Tanto como para hacer de las listas municipales lo que él pretende; y tanto como para que las bases de su partido no se ocupen ni de reclamar sus derechos o protestar. Y aquí rompo una lanza en favor de César Aja: pues si los afiliados no protestan en sus órganos internos… ¿a qué viene tanta queja por las calles? Sin embargo, entiendo el enfado.

En segundo lugar, el poder de César Aja no alcanza sólo el nivel Viveiro o la época Fraga. Si, amigos: el poder de César Aja se extiende, en el lugar y en el tiempo. Es poderoso a nivel provincial y gallego. Es poderoso a nivel nacional —no olvidemos que estas elecciones son Generales, para todo el país, una hora menos en Canarias—; y es poderoso habiéndose ya retirado de la vida pública su padrino político Don Manuel Fraga. Es poderoso aún habiendo pasado 8 años desde su último mandato. Y es poderoso habiéndole usurpado un bipartito por ya dos veces la alcaldía de Viveiro. No podemos, amigos, hacer otra cosa que extrañarnos, porque muchos líderes políticos, en esta tesitura y con estos precedentes, estarían ya liquidados y quemados por las direcciones de sus partidos. Sin embargo, César Aja conserva intactas sus facultades y poderes dentro del Partido Popular. La masa de afiliados es incapaz de poder hacer frente a sus designios, por mucho que los deteste, y se contenta con murmuraciones más o menos veladas. El gran César se mantiene incólume, con todos sus poderíos y armamento político, siendo capaz para el diseño de una lista electoral y logrando que en ella entre un neófito sin éxitos políticos previos.

En tercer lugar, ese poder irresistible y fuerte ha desplazado, una vez más a Mariña Gueimunde, de la que muchos estaban orgullosos por haber podido convertirse en Senadora. Pero habrá que tener en cuenta que ello ha sido gracias a César Aja. Hay un refrán muy bueno para estas ocasiones: quien te cubre, te descubre. Y vemos que así ha sido. Cierto es que para muchos ella no era una buena candidata, ni para Concejal, ni para Senadora. Otros han argumentado que adolecía de los mismos defectos de Jaime de Olano —no haber tenido experiencia política previa, mucho menos éxito, incluso prejuicios personales contra ella—. No obstante, no podemos negar que ha sido una pieza clave para el PP local cuando se encontraba en su punto más flaco, y ella aguantó con tesón, tragándose los sapos que nadie otro se ha tenido que tragar en nuestro pueblo. Simplemente por eso debería mantenerse en su puesto de salida para el senado, siendo esta opinión de muchos otros. Pero sabemos, y de buena tinta, que algo ha pasado con Mari. El habérsela saltado para la elaboración de cualquiera de las listas para estas elecciones ha sido noticia que ha corrido en el PP gallego, y ha causado extrañeza en muchos sectores del mismo, sobre todo en los de la militancia. No estaría demás que se hubiesen justificado, unos y otros, y una pública comparecencia de César junto a la aún Senadora, serviría para acallar numerosos rumores de quiebra, que ya habían surgido durante la campaña electoral para las municipales de mayo.

En resumen, queridos amigos: ha vuelto la interesantísima vidilla electoral, que aporta al municipio color y sabor. El ejercicio de las lenguas y los razonamientos inverosímiles se ha puesto otra vez en marcha, y toca, dentro de menos de un mes, elegir a quien queremos por representantes en Madrid.

Desde Consulado Garamanta estaremos muy al loro de todos los movimientos. 

Recibid un fuerte abrazo, queridos lectores.

viernes, 21 de octubre de 2011

La Paloma

Amigos lectores:

Hace tiempo que no escribo en el ordenador; pero no he dejado de garabatear a mano en mi cuaderno desde el mes de agosto. Tanto que ya voy por la cuarta libreta, que ocupan su espacio en casa; y mi señora, que es tan inteligente como guapa, me ha sacado en la mesa los colores, echando piropos a Pentapolín y a su descendencia. Que se ha dado cuenta de quien lleva este blog, vamos; y de paso, me sugiere temas. Cualquier día escribirá Pentapolina, y todos tan contentos, porque en estas cosas, las mujeres suelen tener mucho mejor criterio que cualquier hombre. Por eso también funcionan bien las familias y las casas: porque hay mujeres.

Pero no vengo a hablaros de esto, sino de lo que todo el mundo habla en Viveiro. Esto me rompe el hilo de los cuatro artículos que voy armando, y que constituirían un todo, acerca de la vida política del ayuntamiento. Pero como lo que manda es la actualidad, pues… ¡qué queréis que os diga!

En efecto: A Pomba ha volado. Ha volado, o la han volado, que es muy distinto.

No criticamos que el Concello compre cosas, además dándoles una utilidad. Que se hubiese adquirido el navío para tener Marina Municipal, pues es bueno. Que se pretendiese crear una "Aula do mar", pues también es bueno. Pero ¿puede haber algo más detrás?

Evidentemente, queridos amigos, claro está que existe una lucha interadministrativa, entre Portos de Galicia y el Concello. Dicho de una forma rápida y muy poco educada, se trata del método más a mano que hay para "dar por saco" al Ayuntamiento, y de paso, a todos nosotros. A mi en poco me afecta, que no tengo barco; pero habrá gente que sí lo tenga, y a la que no le guste el «rollito» que se están trayendo unos y otros. Si la Pomba estuviese bajo la potestad de un gobierno afín, otro gallo nos cantaría.



¿Cuál ha sido la historia reciente del barquito? Pues, queridos amigos, además de servir para lo que tradicionalmente ha servido; cierto buen día se planteó en el ayuntamiento la imperiosa necesidad de adquirir el navío para hacer un barco-museo. Por 22.000 Euros, cientos arriba y abajo. Pero no fueron suficientes: tendrían que aprobar una modificación del crédito municipal por la cantidad de 30.000 Euros, destinados a los sobresueldos de la local, para satisfacer la compra de motores y maquinaria. Y así fue.


Pasados los años, nadie se acordó que había barco. Bueno, si que se acordaron: el BNG denunció en su momento el estado de abandono en el que se encontraba, y la necesidad de repararlo y poner en marcha la finalidad para la que se gastaron los cuartos de los municipales. Hablamos del año 2009. Y ya en noviembre del año 2008 el BNG introduce en el Pleno una moción que remata siendo aprobada por todos los grupos políticos municipales, en las que insta a la Alcaldía a que ponga remedio en las cosas de la Pomba: la pinte, la asee y la mantenga, y aparte de todo esto, se digne a hacer en ella aquellas cositas para las que fue adquirida:




Deberíamos sacar algunas conclusiones de lo que acabamos de leer: 1º, en el 2008 (Xunta Bipartito) ya no había subvenciones para destinar a estos fines educativos —por lo tanto no tiene la culpa la Xunta de hoy—; 2º, no obstante, hubo apoyos económicos institucionales para colaborar en esta actividad, pero, misteriosamente, no se atendieron; 3º, ¿el casco fue donado? ¿regalado? ¿los 30.000 Euros no eran para la maquinaria? ¿entonces qué se hizo con los 20.000 Euros que se pagaron?; 4º, la Pomba estaba siendo mantenida, según Rafael Amor, porque un empleado iba allí a ver que no se hundía —y ese mantenimiento debería ser suficiente: no lo digo yo, lo decía Amor, que entiende de cosas de la mar salada, por algo tenía fama de Pirata—; 5º, ¡todos de acuerdo!

Esto hace… ¡3 años!; ¡2 desde otra denuncia en prensa! ¿Acaso, entonces, desde el 2005 no se hace el mantenimiento esencial para mantener un barco a flote? ¿Pero esta gente no sabe que un barco de madera se hunde?

Y viene Portos, que son malos en demasía, a apropiarse indebidamente del barco. No sé, amigos, qué potestad tiene Portos para incautarse y retirar navíos por su abandono. Pero prueben ustedes a dejar un viejo coche en la vía pública más de dos meses, y no lo muevan ni lo atiendan. Cuando vaya el Ayuntamiento con la grúa a llevárselo… ¡sorpréndanse! Y automáticamente después, ¡pongan una denuncia por apropiación indebida!

Pero las aguas han vuelto a su cauce. Mel y Nardo han retirado la denuncia. Portos devolverá el aparato. Adornará en Celeiro, como adornó el "Segunda Flor de Ares". Ya va podrido, y allí, enterrado e impasible, rematará por consumirse su casco en la tierra. Y se morirá. Se habrán tirado, con estos trámites, un montón de dineros municipales, cuando más falta hacen. Nadie asumirá su directa responsabilidad. Ya alguien se ha vanagloriado, presumiendo de gestión… ¿Gestión? ¡¡¡GASTÓN!!!

Gestión no es idear un museo flotante, mercar el barco, hacer grandes proyectos y dejarlo a merced del tiempo y las mareas, a que el diablo lo confunda. Gestión no es no atenderlo, aún siendo requeridos por otra administración, sea cual sea su nombre y/o dirección política. Gestión no es preguntarse dónde y cómo, acudir a poner denuncias por no se sabe bien el qué, y rematar con otro gasto para sacar del agua un barco que no ha beneficiado en nada a Viveiro desde su retirada de la vida activa.

Gestión no es tirar el dinero de todos —cuando todos lo ganamos, y sabemos lo caro que cuesta ganarlo— en caprichos de político. Porque ese dinero debe ser bien gestionado, y no mal fundido.

La próxima entrega, amigos todos, va sobre el César del Gran Poder.

jueves, 20 de octubre de 2011

HAY PAZ

Esto nos incumbe a todos: ETA ha dejado las armas. A su manera. Justificándose. Pero hay paz. 


¡Alegrémonos!